Todos los juegos terminan, y mañana vuelven
Dejar de jugar cuesta. Estás a gusto con tus carritos y de repente: "a guardar". ¡Ay! Pero aquí va un secreto: los juguetes no se van para siempre. Se van a dormir a su caja, como tú a tu cama. Mañana ahí estarán, esperándote igualito.
Los pasos para terminar bien
- El aviso: alguien dice "cinco minutos más". Eso no es regaño: es un regalo. Te da tiempo de acabar tu carrera o tu sopa de mentiritas.
- La última vuelta: haces tu última jugada. Una, no veinte.
- Decir "terminado": con la voz, con la seña o tocando la tarjeta. Decirlo te ayuda a cerrarlo por dentro.
- A su caja cada quien: los carritos a su bote, los cubos a su caja. Cada juguete a su cama.
Guardar puede ser otro juego
Aquí está el truco bueno: guardar también se juega. Echen los cubos a la caja como canastas de básquet. Pongan la canción de guardar y traten de acabar antes de que termine. Hagan carreras: "¿quién guarda más carritos, tú o yo?". El final del juego puede ser el último juego.