Tu dedo es una flecha
Mira tu dedo. Ese dedito que usas para picar las burbujas y aplastar hormiguitas de mentiras. Hoy le damos un trabajo nuevo: ser una flecha. Una flecha que apunta a lo que tú quieres.
Cuando apuntas el jugo, tu dedo dice: ¡eso quiero! Y mamá lo entiende sin adivinar. Apuntar es hablar con la mano.
Cómo se hace
- Mira la cosa que quieres. Por ejemplo, la pelota arriba del ropero.
- Estira tu brazo hacia ella, con tu dedo de flecha.
- Voltea a ver a mamá o papá, aunque sea un segundito.
- ¡Y la pelota baja volando hacia ti!
Apuntar y voltear a ver: ese par hace magia. Porque la otra persona sabe que le hablas A ELLA.
El juego del dedo flecha
Yo te digo la palabra y tú apuntas con tu dedo, tocando el dibujo en la pantalla. Es práctica de puntería: oír, buscar y tocar.