Las señas del trabajo escolar
Con las señas de supervivencia tu alumno pide lo que necesita. Con estas siete, entiende qué toca hacer en clase. Practícalas despacio y recuerda que en LSM la cara acompaña a las manos: las cejas fruncidas marcan las preguntas y el gesto firme marca las indicaciones. Eso es gramática, no teatro.
- Leer: una palma abierta hacia arriba es la página; el índice y el medio de la otra mano, en V hacia abajo, la recorren como dos ojos que leen.
- Escribir: los dedos en pinza, como sosteniendo un lápiz, trazan sobre la palma abierta de la otra mano.
- Sumar: las dos manos abiertas, separadas, se acercan y se juntan cerrándose en una sola: las cantidades se reúnen.
- Restar: sobre la palma abierta de una mano, la otra mano "quita" algo arrastrándolo hacia afuera y cerrándose: la cantidad se va.
- Pregunta: el dedo índice dibuja un signo de interrogación en el aire, con las cejas fruncidas y la cabeza un poco adelantada. Sin esa cara, no hay pregunta.
- Respuesta: el índice sale desde la boca o la barbilla hacia adelante, hacia la persona, como entregando la información.
- Examen: los dos índices bajan en zigzag al mismo tiempo, dibujando la hoja llena de preguntas.
Úsalas como rutina, no como evento
El secreto es señar SIEMPRE estas palabras cuando las digas, para todo el grupo: "Vamos a LEER" (y la señas), "ahora ESCRIBAN" (y la señas). Así tu alumno sordo recibe la clase al mismo tiempo que los demás, y el grupo las aprende sin darse cuenta.