La familia: tu primer diccionario
Nadie conoce a tu alumno como su familia. Pide una reunión corta y pregunta tres cosas: cómo se comunica en casa, qué señas usa ya, y qué le emociona. Propón un cuaderno viajero (físico o por mensajes) donde tú anotas la palabra de la semana y ellos te cuentan qué señó en casa. Diez minutos a la semana sostienen todo el trabajo del salón.
El intérprete es un derecho, no un lujo
En México, la Lengua de Señas Mexicana está reconocida oficialmente como lengua nacional, y la ley de inclusión establece el derecho de las personas sordas a la educación en su lengua. Eso significa que pedir un intérprete o apoyo especializado no es un favor que la familia mendiga: es un derecho que la escuela debe gestionar. Lo que tú puedes hacer como maestra: documentar por escrito la necesidad, pedirle a tu dirección que solicite el apoyo de educación especial de tu zona (los servicios de apoyo a la escuela regular y los centros de atención múltiple son la puerta de entrada en el sistema público), y dejar constancia en cada ciclo. Una solicitud escrita mueve más que diez pláticas de pasillo.
Recursos gratuitos que sí existen
- "Manos con Voz", el diccionario de LSM publicado por el CONAPRED: se descarga gratis en internet y es perfecto para tenerlo en el salón.
- DIELSEME, el diccionario de LSM en video de la Dirección de Educación Especial: ideal para ver el movimiento real de cada seña.
- Las asociaciones de personas sordas de tu estado: muchas dan cursos de LSM accesibles, y aprender con maestros sordos es la mejor escuela, porque la comunidad sorda es la dueña de su lengua.