Escuela de Cielo
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Cuentos en LSM

Crea tu propio cuento en señas

Objetivo

Inventar un cuento propio de tres escenas y contarlo en señas, usando dos herramientas de los narradores sordos: los clasificadores y el cambio de rol.

La receta del cuento

Ya contaron cinco cuentos. Hoy toca inventar el suyo. La receta es simple y siempre funciona:

  1. Un personaje: un niño, un gato, la señora de las quesadillas, quien sea.
  2. Un problema: algo se pierde, algo se rompe, alguien tiene miedo, empieza a llover.
  3. Un final feliz: se encuentra, se arregla, alguien ayuda, sale el sol.

Tres escenas, una por punto. Cortito es mejor: los mejores cuentos en señas duran un minuto.

Herramienta 1: los clasificadores

En LSM, tu mano puede convertirse en el personaje. A eso se le llama clasificador, y es pura magia: el dedo índice y el medio hacia abajo son una persona caminando; la mano plana avanzando es un coche; la mano en garra hacia abajo puede ser un animal que camina. Si tu personaje sube una loma, tu mano sube. Si se cae, tu mano se cae. El espacio frente a ti se vuelve el escenario completo del cuento.

Herramienta 2: el cambio de rol

Los narradores sordos no dicen "y entonces el lobo dijo": se convierten en el lobo. Eso es el cambio de rol. Gira un poquito los hombros hacia un lado y pon la cara del primer personaje; gira al otro lado y eres el segundo. Si uno es grande, mira hacia abajo cuando hablas como él; si es chiquito, mira hacia arriba. Con la mirada y los hombros, el público siempre sabe quién está "hablando".

A ensayar

Inventen el cuento juntos, elijan dos o tres señas clave de los módulos pasados, y que cada quien lo cuente a su estilo: grande, exagerado, teatral. No hay versiones incorrectas, hay narradores distintos.

Ejemplo: La familia de Yare inventó "El gato que se subió al tinaco": la mano en garra trepa (clasificador), Yare pone cara de gato asustado (cambio de rol), y la vecina lo baja con una escalera. Final feliz y aplauso sordo.
💡 Sigue a cuentacuentos sordos mexicanos en video: ellos son los maestros de los clasificadores y del cambio de rol. La LSM es de la comunidad sorda, y verla en acción es la mejor escuela.

✍️ Tu ejercicio

Hoy inventen UN cuento con la receta: personaje, problema, final feliz. Ensáyenlo dos veces y preséntenlo en la sala como función de teatro, con aplauso sordo al final.

Salió bien si el cuento tuvo sus tres escenas y al menos un clasificador (la mano convertida en personaje). Variante más fácil: vuelvan a contar el cuento del perrito, pero cambien el final entre todos.