¿Por qué se siente blandito?
Quizá notaste que tu hijo se siente más suavecito al cargarlo, como muñeco de trapo. Eso se llama hipotonía: sus músculos tienen menos tono, menos "resorte". No es debilidad de por vida ni es flojera: es su punto de partida. Por eso tarda más en sostener la cabeza, sentarse, gatear y caminar. Y por eso el movimiento se entrena, igual que el lenguaje.
Fisioterapia temprana: la cita que más rinde
Si tu hijo es bebé y aún no va a fisioterapia, esa es la cita que vale oro este mes: DIF, centro de rehabilitación, clínica u hospital. El fisioterapeuta te enseña ejercicios para hacer en casa, y la verdad es esta: la terapia de media hora semanal sirve, pero lo que transforma es lo que tú repites en tu sala todos los días. Esto es guía educativa, no diagnóstico: los ejercicios exactos para tu hijo los marca su fisio.
Jugar a fortalecer
En casa, fortalecer se disfraza de juego:
- Panza al piso un rato cada día (despierto y contigo cerca): levanta la cabeza para mirarte y eso es pura fuerza de cuello y espalda.
- Pon su juguete favorito tantito lejos, para que se estire, ruede o gatee por él.
- Jueguen a aplastar plastilina, exprimir esponjas en la tina y rasgar papel: eso es fuerza de manos para comer solo y, después, escribir.
- Más grandecito: subir escalones de la mano, caminar al mercado, bailar cumbias en la sala, patear la pelota.
No lo cargues de más
Aquí está la trampa del amor: como tarda más, da ternura y lo cargamos a todos lados, le acercamos todo, lo vestimos completo. Cada vez que haces por él lo que ya casi puede hacer, le robas una repetición de su gimnasio. La regla: ayúdalo a empezar, deja que él termine.