Por qué 90 días
Porque tres meses alcanzan para pasar del shock al movimiento, y porque pensar en "toda la vida" abruma a cualquiera. Tu única misión es el siguiente paso, no los próximos veinte años. Aquí está el plan completo, mes por mes. Imprímelo, pégalo en el refri, palomea.
Mes 1: respira y ordena
- Cuida tu corazón: duerme lo que puedas, desahógate con alguien de confianza, repite "no fue mi culpa".
- Arma la carpeta de papeles y tu hoja resumen de una página.
- Agenda o confirma la cita con el neuropediatra y anota tus tres preguntas.
- Cuéntale a las dos o tres personas más cercanas con tu guión de tres frases.
Mes 2: arma el equipo
- Consigue terapia de lenguaje, privada o del DIF, pasada por tu filtro de banderas rojas.
- Apúntate a las listas de espera que apliquen: CRIT, asociaciones, USAER si ya va a la escuela.
- Haz tu presupuesto mensual de terapias y pasajes.
- Pide a la terapeuta tu primera técnica para la casa.
Mes 3: tu casa entra al juego
- Convierte un momento diario, baño o cena, en tu mini-sesión.
- Usa la técnica de la terapeuta TODOS los días en ese momento.
- Anota en el celular cada logro chiquito: hoy me miró, hoy señaló, hoy probó la sopa.
- Busca a otra mamá o papá que ya pasó por esto. Nadie entiende como ellos.
Ejemplo: Claudia, en Querétaro, pegó su lista en el refri con un imán de Acapulco. Dice que palomear "carpeta lista" un martes cualquiera fue la primera vez desde el diagnóstico que sintió que iba ganando ella, y no el miedo.
💡 Si en 90 días lograste la mitad de esto, vas bien. Esta lista es un mapa, no un examen. Esta es una guía educativa y no sustituye a tus profesionales de confianza.