Primero, conoce a tu camiseta
Toda camiseta tiene un secreto: la etiqueta va atrás. Si encuentras la etiqueta, ya sabes cuál lado va a tu espalda. Pon la camiseta en la cama con la etiqueta mirando hacia arriba. Así ya está lista para ti.
Los cuatro pasos
- Agarra la camiseta por abajo, con la etiqueta lejos de ti.
- Mete la cabeza por el hoyo grande. ¡Cucú! Tu cara aparece del otro lado.
- Mete un brazo por una manga. Luego el otro brazo por la otra manga.
- Jala la camiseta hacia abajo hasta taparte la panza. ¡Listo!
Si un paso no sale, no pasa nada. Respira, y pide ayuda solo para ese paso. Los demás los haces tú.
Un paso cada semana
No tienes que hacer los cuatro pasos hoy. Esta semana, tú haces solo el jalón final. La que sigue, también metes los brazos. Después, la cabeza. Al final, lo harás todo tú solo, como los grandes.