El cepillo no es tu enemigo
A veces el cepillo se siente raro en la boca. Cosquillea, raspa, molesta. Está bien si te pasa. La buena noticia: tu boca se puede acostumbrar, despacito. Primero el cepillo solo toca tus labios. Otro día, toca tus dientes de adelante un segundito. Otro día, un poquito más adentro. Sin prisa. Tú mandas en tu boca.
Contar hace todo más fácil
Cuando ya dejas entrar al cepillo, el truco es contar. Cuentas hasta diez en los dientes de arriba: uno, dos, tres... ¡diez! Cuentas hasta diez en los de abajo. Y diez en los de adelante, haciendo circulitos. Contar te dice cuándo se acaba, y saber cuándo se acaba lo hace menos pesado.
Los pasos completos
- Poner pasta chiquita en el cepillo, como un granito de arroz.
- Cepillar arriba contando hasta diez.
- Cepillar abajo contando hasta diez.
- Cepillar los de adelante con circulitos.
- Escupir la espuma. Escupir está permitido aquí, ¡es la regla del baño!
- Enjuagar el cepillo y guardarlo en su lugar.