Escuela de Cielo
Lección 6 de 8
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Vestirse, comer e higiene

Comer con cuchara y tenedor

Objetivo

Llevar la comida del plato a la boca con cuchara o tenedor, empezando por lo más fácil.

La cuchara primero

La cuchara es la amiga más fácil de la mesa. No pica, no se resbala tanto, y carga la comida como una palita. Agárrala con toda tu mano, como agarras un plumón. Llena la palita, y haz el viaje: del plato a tu boca, despacio, como avioncito que va a aterrizar.

¿Se cayó tantito? No pasa nada. Todos los que están aprendiendo tiran un poquito. Hasta los grandes tiran a veces.

Ejemplo: Emiliano empezó con cosas pegajosas que no se caen de la cuchara: arroz con frijoles, puré de papa, avena espesita. La sopa aguada vino al final, cuando su mano ya era experta. Su abuela le decía: "Primero lo pegajoso, luego lo caldoso".
💡 Para mamá y papá: usen la ayuda mano sobre mano y vayan soltando: primero guían toda la mano, luego solo el codo, luego solo tocan el hombro, luego nada. Plato hondo con base antiderrapante (o un trapito húmedo abajo) y cuchara de mango gordito hacen el primer mes mucho más amable. La comida pegajosa perdona; el caldo no.

Luego el tenedor

El tenedor es un piquete amable. Sirve para comida que se deja picar: cubitos de plátano, quesadilla en trozos, pollito suave, papa cocida. Pica hacia abajo, con fuercita, y revisa que la comida quedó bien agarrada antes de hacer el viaje a la boca.

En la mesa, cada quien su lugar

Comer es más fácil cuando todo está igual que siempre: tu silla, tu plato, tu vaso, tu lugar en la mesa. Tu cuerpo se sienta y ya sabe: "Aquí se come". Y comer juntos es más bonito que comer solo.

💡 Para mamá y papá: sin tele ni tablet en la mesa mientras practica, porque la mano que aprende necesita los ojos en el plato. Las comidas cortas y a la misma hora funcionan mejor que las maratónicas. Festejen cada cucharada que llegó sola, e ignoren con calma las que cayeron. Lo que se festeja, se repite.

✍️ Tu ejercicio

Hoy, en una comida, haz cinco viajes de cuchara tú solito con algo pegajoso, como arroz con frijoles o puré. Cuenta cada viaje: ¡uno, dos, tres, cuatro, cinco!

Salió bien si al menos tres cucharadas llegaron a la boca sin ayuda. Variante más fácil: mamá carga la cuchara y el niño solo hace el viaje del plato a la boca.