¿Por qué molesta tanto?
El peine jala. El cortaúñas hace un ruidito raro y aprieta. Tu cabeza y tus dedos son zonas muy sensibles, y está bien que te moleste. No eres chillón ni exagerado. Solo necesitamos hacerlo de un modo que tu cuerpo aguante.
El truco de la mano firme
Las caricias suavecitas a veces dan más cosquillas que gusto. Lo que calma es lo firme. Antes de peinar, mamá pone su mano plana sobre tu cabeza y aprieta suavecito, como un sombrero de mano. Luego peina por partes chiquitas, agarrando el mechón con la otra mano para que no jale desde la raíz.
Las uñas, dedito por dedito
Las uñas no se cortan todas el mismo día si no se puede. Hoy dos deditos, mañana otros dos. Cuenta los dedos que tocan hoy: "Este y este, y ya". Saber cuántos faltan hace todo más fácil. Después de cada dedito, choca esos cinco.
Ya llegaste lejos
Mírate: ya te vistes por pasos, te lavas las manos y los dientes, comes con cuchara y te bañas con tu orden. Las cosas grandes se hacen de pasos chiquitos, y tú ya eres experto en pasos chiquitos.