Las pláticas también tienen final
Las pláticas son como las caricaturas: tienen principio, en medio y final. Ya aprendiste a empezar con un hola. Ahora aprende el final. Porque si te vas de golpe, sin avisar, la otra persona se queda hablando sola, confundida, como cuando se va la luz a media película.
Los pasos para despedirte bien
- Espero a que el otro termine su frase. No me voy a media palabra.
- Aviso: "ya me voy" o "voy a jugar" o "me llama mi mamá".
- Digo adiós: con la voz, con la mano o con un "nos vemos".
- Ahora sí, me voy tranquilo.
Son diez segundos. Diez segundos que hacen que el otro se quede contento en vez de confundido.
¿Y si ya estoy muy cansado?
A veces las pláticas cansan, y está bien. No tienes que quedarte para siempre. Solo recuerda: avisar antes de irte no es quedarte más tiempo, es irte bien. "Ya me cansé, adiós" también es una despedida completa y valiente.