La banqueta tiene una línea mágica
La banqueta es donde caminamos. La calle es donde pasan los coches. En la orilla de la banqueta hay una línea mágica que dice: alto.
Cuando tus pies llegan a la orilla, haces tres cosas:
- Detengo mis pies. Me quedo parado como estatua.
- Doy la mano a mi adulto.
- Miro a los dos lados y escucho los coches.
Solo cruzamos juntos, caminando, cuando mi adulto dice: ahora sí.
El estacionamiento también es calle
El estacionamiento del súper parece tranquilo, pero los coches se mueven despacio y a veces no te ven porque eres pequeño. Por eso la regla es la misma: al bajar del coche, mi mano va con la mano de mamá o de papá, todo el camino hasta la puerta.
Practicamos en seco, como los bomberos
Los bomberos practican muchas veces antes de la emergencia. Tú también puedes practicar en casa, donde no hay coches. Pongan una cuerda o una cinta en el piso del patio o de la sala: esa es la banqueta. Caminen hacia ella y, al llegar, ¡alto, mano, miro, escucho! Cada vez que te sale, aplauso y choca esos cinco.