El cuento: hoy cumple años la abuela
Toda la familia se junta en casa de la abuela. Hay pastel de tres leches, hay primos, hay fiesta. Este cuento se cuenta con el corazón en la cara: en LSM la alegría no se dice, se muestra.
Escena 1: Llega la familia
- Familia: las dos manos, con los dedos unidos, dibujan un círculo amplio frente a tu cuerpo, como juntando a todos en un solo abrazo. Mientras lo señas, recorre con la mirada a los que están contigo: la mirada también cuenta.
Escena 2: ¡El pastel!
Mamá saca el pastel con velitas. Todos abren los ojos enormes.
- Pastel: una palma hacia arriba es el plato; la otra mano, de canto, marca dos cortes encima, como rebanando. Cara de antojo obligatoria.
- Feliz: las palmas suben circulando frente al pecho, con una sonrisa enorme. Sin sonrisa, la seña queda incompleta: la cara es parte de la gramática.
Escena 3: El feliz cumpleaños señado
Aquí viene lo más bonito. En las fiestas sordas no se aplaude con ruido: se aplaude con luz. El aplauso sordo es levantar las dos manos abiertas arriba de los hombros y girar las muñecas rápido, como estrellitas. Así "se ve" el aplauso. Para felicitar a la abuela, todos señan FELIZ mirándola a ella y rematan con el aplauso sordo. No es traducir la canción palabra por palabra: la LSM tiene su propia manera de celebrar, y la seña exacta de cumpleaños cambia según la región, así que pregúntale a la comunidad sorda de tu ciudad cómo lo seña.
Escena 4: El abrazo
- Abrazo: los brazos se cruzan sobre tu propio pecho y aprietan, con la mejilla inclinada al hombro. Luego, claro, el abrazo de verdad a la abuela.