Señas para salir al mundo
Salir a la calle es la prueba final de este curso: aquí se juntan los lugares, los sentimientos y las señas de emergencia. En la calle, la cara importa el doble: la cara de pregunta para pedir dónde, la cara de alerta para avisar cuidado. Eso es gramática de la LSM, no teatro.
Las señas de afuera
- Calle. Las dos manos planas, palmas enfrentadas, avanzan juntas hacia adelante, dibujando el camino entre las banquetas.
- Parque. En varias regiones se seña combinando árbol con lugar, o con una seña propia de la ciudad: pregunta cómo lo hacen los señantes de tu zona y fíjala con un video.
- Tienda. Una forma común junta la idea de comprar con un lugar: la mano con el dinero se mueve hacia el frente. También tiene variantes; en algunas regiones se hace distinto para el mercado y para la tiendita de la esquina.
- Coche. Las dos manos toman un volante invisible y lo giran tantito a un lado y al otro. Universalmente clara.
- Camión. El mismo volante, pero más grande y más alto, como manejan los choferes del camión de pasajeros. La cara seria del chofer le da el toque.
- Cuidado. Una forma común: los dedos en V apuntando a tus ojos y luego hacia el peligro, con cejas tensas: mira bien. Junto con alto, la palma firme al frente, son tus señas de oro al cruzar.
Juego en familia: el semáforo
En el parque o el patio, un adulto es el semáforo: con la palma al frente seña alto y todos se congelan; con la seña de caminar, todos avanzan. Quien se mueva en alto, vuelve a empezar. Es risa pura y, de paso, entrena la reacción que un día los va a cuidar en una esquina de verdad.