Tu casa, señada
La casa es donde más horas pasamos, así que sus señas se vuelven las más usadas de todas. La ventaja: muchas son muy visuales, casi se dibujan en el aire. La regla de siempre sigue viva: la cara acompaña. Pedir la tele con cara de antojo no es lo mismo que con cara de aburrición, y en LSM esa diferencia es gramática.
Las señas del hogar
- Casa. Las dos manos planas, inclinadas, se juntan por las puntas de los dedos formando un techo de dos aguas frente a tu pecho. Clarísima.
- Dormir. La palma abierta se apoya en la mejilla, la cabeza se inclina tantito y los ojos se cierran. La cara dormida es parte de la seña.
- Baño. La misma que aprendiste en la lección de la escuela: en varias regiones se hace con la letra B en un movimiento corto repetido. Es de las señas más urgentes de la casa, así que practícala hasta que salga rapidísimo.
- Televisión. Una forma común deletrea las letras T y V, una tras otra, frente al pecho. En otras regiones se dibuja la pantalla con las dos manos, un cuadrado en el aire.
- Puerta. Una mano plana es la puerta: gira sobre su orilla como si se abriera y se cerrara, frente a tu cuerpo. Puedes marcar abrir o cerrar según el movimiento.
- Cama. Parecida a dormir, pero apuntando al mueble: las manos juntas bajo la mejilla, o una mano plana que muestra la superficie donde te acuestas. En algunas regiones cambia; revisa el video en DIELSEME.
La rutina de la noche, en señas
Prueba señar la rutina de dormir en orden de LSM, con el verbo al final: baño ir, televisión apagar, cama ir, dormir. Sin artículos, primero el tema y luego la acción. A los niños este orden les sale natural cuando lo juegan todas las noches.