El cuerpo es el mapa
Para hablar del cuerpo, la LSM tiene una ventaja enorme: el cuerpo está ahí mismo. Muchas partes se señan tocándolas o señalándolas directamente. Lo que convierte ese gesto en lengua es la precisión y la cara, que dice cuánto y cómo.
Las señas de la salud
- Cabeza. Señálate la cabeza con el índice o tócala con la palma, con un toque claro, no de pasada. Si duele, la cara se aprieta al mismo tiempo.
- Panza. La palma abierta toca o frota el estómago. Con cara de malestar significa que algo anda mal ahí adentro; con sonrisa después de comer significa que quedaste satisfecho.
- Duele. La seña clave de esta lección: los dos índices se acercan o giran uno frente al otro, junto al lugar exacto del dolor. Duele la cabeza: índices junto a la sien. Duele la panza: índices frente al estómago. La cara marca la intensidad: molestia ligera o dolor fuerte, eso lo dicen tus cejas y tu boca.
- Medicina. Una forma común: la punta del dedo medio gira en círculos pequeños sobre la palma de la otra mano, como quien muele una pastilla. Hay variantes regionales.
- Hospital. En varias regiones se marca una cruz sobre el brazo o el hombro, como la cruz de las ambulancias. Confírmala con un señante de tu zona o en DIELSEME.
Juego en familia: el paciente
Uno es el paciente y seña dónde le duele; otro es el doctor y tiene que tocar la parte correcta en un muñeco o decirla en voz alta. Cambien de papeles. Con esto, el día que haya un dolor de verdad, la seña ya va a estar lista.
Recuerda: esto es para comunicarse mejor, no para diagnosticar. Si tu hijo seña dolor seguido o muy fuerte, eso se platica con su doctor de confianza.