Estas señas no son opcionales
Casi todo el vocabulario se puede aprender al ritmo de cada quien. Este no. Las señas de emergencia se practican en familia, todos, hasta que salgan solas, porque el día que se necesiten no va a haber tiempo de pensar. La cara aquí también es gramática: una emergencia se seña con cara de urgencia, intensa y clara.
Las ocho señas que salvan
- Ayuda. Una forma común: una mano cerrada o abierta se apoya sobre la palma de la otra y las dos suben juntas, como levantando a alguien. Cara de urgencia. Hay variantes regionales; fija la de tu ciudad con un video.
- Dolor. Los dos índices se acercan o giran uno frente al otro junto al lugar que duele. Mientras más duele, más se aprieta la cara.
- Enfermo. Suele señarse llevando la mano hacia la frente o el cuerpo con cara decaída, como tomando la temperatura. La cara enferma es parte de la seña.
- Doctor. Muy clara: con dos dedos te tocas la muñeca, donde se toma el pulso. Esa es la marca del médico.
- Peligro. En varias regiones se marca con un movimiento firme de la mano cerca del cuerpo y cara de alerta máxima: cejas tensas, ojos abiertos.
- Alto, para. La palma abierta hacia el frente, firme, como policía de tránsito. Brazo extendido, cara seria. Esta seña la entiende casi cualquiera, sepa LSM o no.
- Llamar. El pulgar y el meñique extendidos, como teléfono, se llevan a la oreja. Para pedir que llamen a alguien: seña llamar y luego a quién, por ejemplo doctor o mamá.
- Dónde. El índice extendido se mueve de un lado a otro, con cejas fruncidas y cuerpo un poco hacia adelante. En LSM, la cara de pregunta es la que convierte la seña en pregunta.
Esta lección es guía educativa para comunicarse, no sustituye atención médica. En una emergencia real, llama al 911 y busca ayuda profesional.