Escuela de Cielo
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Cómo enseñar en casa

Capta su atención primero

Objetivo

Aprender a ponerte a su altura, seguir su interés y hablar con menos palabras para que tu hijo de verdad te registre antes de enseñarle nada.

La regla de oro

Nada de lo que digas sirve si tu hijo no te está registrando. Y a muchos niños que aprenden diferente les cuesta justo eso: notar que les estás hablando entre el ruido de la tele, la licuadora y el perro del vecino. Por eso, antes de enseñar cualquier cosa, tu primer trabajo es conseguir su atención. No con gritos: con estrategia.

Tres movimientos que cambian todo

Ejemplo: Doña Mary, abuela de Iker en Chihuahua, le hablaba desde la cocina y nada. Ahora apaga la tele, se sienta en el piso frente a él, agarra un cochecito igual al suyo y espera. Iker la voltea a ver en segundos. "Es que antes le hablaba al aire", dice ella.

Espera... un poquito más

Después de decir algo, cuenta cinco segundos en silencio mirándolo con cara de esperar. A muchos niños les toma más tiempo procesar; si le repites a cada rato, lo interrumpes justo cuando estaba por responder. El silencio con sonrisa es de tus mejores herramientas, y es gratis.

💡 Apagar la tele y guardar tu celular durante tu rutina de práctica duplica la atención disponible: la suya y la tuya.

✍️ Tu ejercicio

Hoy, en tu rutina elegida, haz los tres movimientos: ponte a su altura, métete a lo que él está mirando y usa frases de máximo tres palabras. Y después de cada frase, espera cinco segundos.

Salió bien si te miró o reaccionó más que de costumbre. Si hoy andas en cero, haz solo uno: ponte a su altura una vez. Ese solito ya cambia cosas.