De lo conocido a lo nuevo, por un puente
A tu hijo no le vas a poner enfrente un chayote de la nada y esperar el milagro. La técnica que sí funciona se llama cadena de alimentos: tomas algo que YA ama y le cambias UNA sola cosa, tan poquito que casi no se nota. Cuando acepta ese cambio, haces el siguiente. Cada alimento aceptado es un puente hacia el que sigue.
Cambios microscópicos
La palabra clave es microscópico. Si tu hijo nota el cambio y se asusta, el paso fue demasiado grande: regresa al anterior y parte ese escalón en dos. Cosas que cuentan como UN cambio: la forma (la misma quesadilla en triángulos en vez de entera), la marca, el color (pan blanco a pan dorado), la temperatura, o un ingrediente nuevo en cantidad de chispita.
Cómo armar SU cadena
- Toma la lista de alimentos seguros de la lección 1.
- Elige uno que tenga "familia": ¿a qué otro alimento se parece en textura, sabor o color?
- Dibuja la cadena en un papel: de aquí, a aquí, a aquí. Tres a cinco pasos.
- Quédate en cada paso los días que haga falta. Una semana en un escalón no es atorarse: es avanzar a su ritmo.