Escuela de Cielo
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El rincón de la calma

Mi cuerpo me avisa

Objetivo

Aprender juntos a notar las señales tempranas del cuerpo antes de que la emoción crezca demasiado: manos apretadas, voz fuerte, taparse los oídos.

El cuerpo habla antes que la boca

Mucho antes del llanto fuerte o de tirarse al piso, el cuerpo de tu hijo ya está avisando. Como las gotitas antes del aguacero. Si aprendemos a ver esas gotitas, podemos sacar el paraguas a tiempo.

Las señales más comunes son: manos apretadas en puñitos, voz que sube de volumen, taparse los oídos, moverse más rápido, repetir la misma palabra, ponerse rojo de la cara, o quedarse muy quieto y callado de repente. Cada niño tiene las suyas. Tu trabajo esta semana es descubrir las de tu hijo.

Para leer con tu hijo

Mi cuerpo es muy listo. Mi cuerpo me avisa cuando algo es mucho.

A veces mis manos se aprietan fuertes. A veces mi voz sale muy fuerte. A veces me quiero tapar los oídos.

Eso quiere decir: mi cuerpo necesita ayuda. No estoy haciendo nada malo. Mi cuerpo solo me está avisando, como un semáforo.

Cuando mi cuerpo avisa, puedo decir "ayuda" o ir con mamá o papá. Juntos podemos calmar mi cuerpo.

Cómo practicar en casa

Ejemplo: La mamá de Regina notó que antes de cada llanto grande, Regina empezaba a caminar en circulitos por la sala. Ahora, cuando ve los circulitos, baja la tele y le ofrece su peluche. Muchas tormentas ya no llegan.
💡 Esta es una guía educativa, no un diagnóstico. Si las tormentas son muy seguidas o muy intensas, platícalo con tu pediatra o profesional de confianza.

✍️ Tu ejercicio

Hoy observa a tu hijo como detective y anota en el teléfono dos señales que hace su cuerpo cuando algo empieza a ser mucho, y qué pasó justo antes.

Salió bien si anotaste aunque sea una señal. Variante más fácil: recuerda la última tormenta y anota qué viste minutos antes; eso también cuenta.