El hola abre la puerta
Saludar es como abrirle la puerta a la otra persona. Le dices: "te vi, me da gusto que estés aquí". Y despedirse es cerrar la puerta con cuidado, no de golpe.
Los pasos del hola
- Miro a la persona.
- Levanto mi mano o sonrío.
- Digo "hola". Puede ser con la voz, con la mano o con mi tablero.
- Espero tantito: la persona me va a contestar.
Hay muchos holas y todos valen: "hola", "buenos días", "¡quihubo!" con los amigos. Si un día no sale la voz, la manita arriba también dice hola.
Los pasos del adiós
Son casi iguales: miro, muevo mi mano y digo "adiós" o "nos vemos". Si la abuela quiere abrazo y tú no quieres, puedes decir adiós con la mano o chocar los cinco. Tu cuerpo es tuyo, y un adiós con la mano también es cariñoso.
¿Y si se te olvida saludar? No pasa nada. Puedes saludar tantito después: "¡ah, hola tía!". Un hola que llega tarde sigue siendo un hola, y siempre cae bien.