Tu tema favorito es un tesoro
Seguro hay algo que te encanta: los carritos, los dinosaurios, los trenes, los animales. Hablar de tu tema favorito se siente delicioso, como comer tu fruta favorita. ¡Y está muy bien compartirlo!
Pero aquí va un secreto: la otra persona también trae su tesoro. Tu primo ama el futbol. Tu amiga ama a su gata. Una buena plática es enseñar tu tesoro y pedir ver el del otro.
La regla del puente
Después de hablar de lo tuyo un ratito, haz un puente con una pregunta: "¿y a ti qué te gusta?". Esa preguntita es mágica: la cara del otro se ilumina, porque a todos nos gusta que pregunten por nuestro tesoro.
- Cuento algo de lo mío: "Mi carrito rojo corre rapidísimo".
- Hago el puente: "¿Y a ti qué te gusta?".
- Escucho su respuesta y pregunto algo más: "¿cómo se llama tu gata?".
¿Y si el otro se aburre?
A veces hablamos mucho rato de lo mismo y el otro mira para otro lado o bosteza. Esa es la señal: es momento del puente. Pregunta por lo suyo y la plática revive.