El truco mágico: dar la tarjeta
Ya conoces tus tarjetas. Hoy aprendes el paso más importante de todos: entregarla. No solo mirarla. No solo tocarla. Tomarla con tu mano y ponerla en la mano de mamá o papá.
Son tres pasos chiquitos:
- Tomo mi tarjeta.
- La pongo en la mano de mamá o papá.
- ¡Recibo lo que pedí, rapidito!
Cuando entregas la tarjeta de galleta, la galleta llega. Cada vez. Así de poderosa es tu tarjeta: funciona como una llave que abre lo que quieres.
¿Por qué entregarla y no solo señalar?
Porque al entregarla, la otra persona la siente en su mano y no puede no verte. No hay confusión. Tu mensaje llega completo, aunque mamá esté volteando a la estufa o cargando a tu hermanita.
Practica con el juego
En el juego de hoy hay situaciones de tu día. Piensa qué necesitas y toca la tarjeta que entregarías. Es tu entrenamiento de mensajero.