Escuela de Cielo
Lección 3 de 8
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Comunicación con pictogramas

Entrego mi tarjeta para pedir

Objetivo

Aprender el intercambio: tomar la tarjeta, ponerla en la mano de mamá o papá, y recibir al instante lo que pediste.

El truco mágico: dar la tarjeta

Ya conoces tus tarjetas. Hoy aprendes el paso más importante de todos: entregarla. No solo mirarla. No solo tocarla. Tomarla con tu mano y ponerla en la mano de mamá o papá.

Son tres pasos chiquitos:

  1. Tomo mi tarjeta.
  2. La pongo en la mano de mamá o papá.
  3. ¡Recibo lo que pedí, rapidito!

Cuando entregas la tarjeta de galleta, la galleta llega. Cada vez. Así de poderosa es tu tarjeta: funciona como una llave que abre lo que quieres.

¿Por qué entregarla y no solo señalar?

Porque al entregarla, la otra persona la siente en su mano y no puede no verte. No hay confusión. Tu mensaje llega completo, aunque mamá esté volteando a la estufa o cargando a tu hermanita.

💡 Para ti, mamá o papá: al principio se vale ayudar entre dos adultos. Uno se pone enfrente con la cosa rica a la vista, por ejemplo un gajo de mandarina. El otro se pone detrás del niño y, sin hablar, le guía suavecito la mano para tomar la tarjeta y entregarla. El de enfrente dice "¡mandarina!" y la da AL SEGUNDO. Nada de "¿qué quieres?, ¿qué me das?": el silencio deja que la tarjeta hable. Poco a poco, la mano que ayuda se va retirando.
Ejemplo: En casa de Leo, la abuela tenía las quesadillas listas. Su papá le ayudó a Leo a tomar la tarjeta de comer y ponerla en la mano de la abuela. La abuela dijo "¡comer!" y le dio su quesadilla calientita. A la quinta vez, Leo entregó la tarjeta él solito.

Practica con el juego

En el juego de hoy hay situaciones de tu día. Piensa qué necesitas y toca la tarjeta que entregarías. Es tu entrenamiento de mensajero.

✍️ Tu ejercicio

Hoy, a la hora de la merienda, practiquen el intercambio cinco veces seguidas con UNA sola tarjeta y pedacitos chicos: tarjeta de galleta entregada, pedacito de galleta que llega. Pedacitos chicos para que haya muchas oportunidades de pedir.

Salió bien si al menos una vez tu hijo soltó la tarjeta en tu mano, aunque haya sido con ayuda. ¿Hoy estuvo difícil? Baja a una sola entrega con ayuda total y festéjenla en grande. Mañana serán dos.