Escuela de Cielo
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Refuerzo positivo y tablero de fichas

Qué le gusta a TU hijo

Objetivo

Hoy vas a armar, junto con tu hijo, una lista de las cosas que de verdad lo motivan: su inventario de premios personal.

El premio que sirve es el que ÉL ama

Un premio solo funciona si a tu hijo le importa. Suena obvio, pero ahí es donde fallan muchos planes: usamos lo que a nosotras nos parece premio, una paleta, una carita feliz, y resulta que a nuestro hijo lo que lo mueve es el columpio del parque o ver tres veces seguidas el mismo video del tren. No hay premios buenos o malos en general: hay premios que funcionan para TU hijo, hoy.

No todo es dulce

Antes de pensar en chocolates, abre el menú completo. Los premios pueden ser:

💡 Los premios se gastan. Si el video del tren se usa para todo, deja de emocionar. Ten tres o cuatro opciones y ve rotándolas.

Cómo descubrirlo: observa y ofrece

Tu hijo te dice qué le gusta con su cuerpo, aunque no lo diga con palabras. Obsérvalo dos días: ¿a qué regresa una y otra vez? ¿Con qué se ríe? ¿Qué pide con la mano o jalándote? También puedes ponerle dos cosas enfrente, las burbujas y la pelota, y ver cuál agarra primero. Esa elección vale oro: es información directa de su corazón.

Ejemplo: A Santi, en Puebla, los dulces le daban igual. Su mamá descubrió que su premio favorito era que lo envolvieran apretadito en la cobija como taquito y le dieran vueltas. Gratis, sin azúcar, y Santi hacía lo que fuera por su "taquito".

✍️ Tu ejercicio

Hoy escribe en un papel o en tu celular cinco premios de tu hijo: al menos uno de cuerpo, uno de actividad y uno de objeto. Luego jueguen juntos el juego de esta lección, clasificando premios, y aprovecha para ver cuáles le brillan los ojos.

Salió bien si tu lista tiene cinco cosas y no todas son comida. ¿No te dio tiempo? Anota nada más la número uno: la cosa por la que tu hijo haría fila.