Tus datos son tu superpoder
Tu nombre completo y el teléfono de mamá o papá son como una llave mágica: con ellos, cualquier persona que ayuda puede encontrar a tu familia rapidísimo.
Hay dos formas de traer tu llave, y las dos valen igual:
- En tu cabeza: te lo aprendes de memoria, como una canción.
- En tu cuerpo: lo traes escrito en una tarjeta en tu bolsillo o mochila, en una pulsera, o cosido dentro de tu chamarra.
Aprenderlo como canción
Los números se pegan más fácil cantando. Pídele a mamá que invente una cancioncita con tu teléfono, con la música que más te guste. Cántenla en el coche, en el baño, haciendo la tarea. Un día, la canción saldrá solita.
Practicar decirlo o mostrarlo
Si las palabras a veces no te salen, no pasa nada: mostrar tu tarjeta vale exactamente igual que hablar. Practica las dos cosas en casa, como teatro. Mamá hace de policía y pregunta: "¿cómo te llamas?". Tú contestas con tu voz, o sacas tu tarjeta y la enseñas. Las dos respuestas son perfectas.