El agua es bonita y es fuerte
El agua nos encanta: brilla, suena, salpica, se siente rica. Y también es muy fuerte, más fuerte que tú y que yo. Por eso el agua tiene una sola regla, y es la regla más importante de todo este curso:
Al agua, siempre con un adulto que me está mirando.
¿Cuál agua? Toda el agua
- La alberca del balneario y la del vecino.
- El río, la presa y el mar.
- El canal, el tinaco y el aljibe.
- Y sí, también la tina y la cubeta llena. El agua chiquita también es fuerte.
Si quieres tocar el agua, primero buscas a tu adulto y le dices o le señalas: "agua". Esperas a que diga "vamos" y te tome de la mano. Esa espera te hace un campeón de la seguridad.
Una meta que vale oro: aprender a nadar
Hay clases de natación donde los maestros enseñan con calma, paso a paso, a niños que aprenden diferente. Aprender a flotar y nadar es como ponerle un escudo a tu cuerpo para toda la vida.