No es exageración, es prevención
Muchos niños que aprenden diferente salen de casa sin avisar, sobre todo cuando algo los abruma o algo los llama, como el agua o la calle. Si a ti te ha pasado, respira: no significa que te descuidaste. Significa que tu casa necesita capas de seguridad, igual que el coche necesita cinturón. Tú ya cargas mucho; deja que la casa cuide contigo.
Capa 1: que salir sea difícil
- Pon una chapa o pasador arriba de la puerta, fuera de su alcance. En la ferretería cuestan poco y se instalan en una tarde.
- Revisa portón, ventanas bajas y la puerta del patio. Piensa como tu hijo: ¿por dónde saldría él?
Capa 2: que la puerta te avise
Una alarma sencilla de puerta (de las magnéticas, o hasta una campanita colgada) te avisa al instante si la puerta se abre. Hay sensores económicos en el súper o en línea. Lo importante es que suene fuerte, también de noche.
Capa 3: que el barrio sea tu equipo
Avísales a dos o tres vecinos de confianza: "si ves a mi hijo solito afuera, deténlo con calma y márcame". Dales tu número. La señora de la tiendita de la esquina ve todo: súmala al equipo.