Escuela de Cielo
Lección 3 de 6
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Rutinas de sueño

El cuarto que ayuda a dormir

Objetivo

Preparar un cuarto que arrulle a sus sentidos: oscuro, fresco, con la presión que a él le gusta, sonido parejo y sin pantallas una hora antes.

Sus sentidos no se apagan solos

Acuérdate de la lección de por qué no duerme: los sentidos de tu hijo traen el volumen alto. El foco del pasillo, la tele de la sala, los coches de la calle… todo eso que tú ya ni notas, a él lo mantiene prendido. El cuarto ideal le baja el volumen al mundo.

La receta del cuarto que arrulla

Ejemplo: La mamá de Renata no tenía para cortinas blackout. Sábado en el mercado: una cobija oscura para la ventana, y el ventilador viejo de la sala se mudó al cuarto. Costo: casi nada. Esa semana, Renata se durmió 40 minutos más temprano.
💡 No cambies todo en una noche: a un niño que ama lo predecible, un cuarto irreconocible lo desvela. Un cambio cada dos o tres noches, y deja que él participe: que escoja dónde va el ventilador.

✍️ Tu ejercicio

Hoy haz una sola mejora al cuarto: tapa la ventana, mete el ventilador o saca la pantalla. Una, la que esté más a tu alcance hoy.

Salió bien si esta noche el cuarto está un poquito más oscuro, fresco o callado que ayer. Si no se pudo, apunta en tu celular la mejora elegida y el día que la harás.