Escuela de Cielo
Lección 5 de 7
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Habilidades para la vida

Me muevo por mi colonia

Objetivo

Conocer tus caminos de siempre, practicar el camión o la combi con acompañante y saber exactamente qué hacer si te pierdes.

Tus caminos conocidos

Tu colonia tiene caminos que ya conoces: de tu casa a la tiendita, a la casa de tu abuela, a la escuela. Esos son tus caminos seguros. Caminarlos muchas veces con alguien, fijándote en las señales —la farmacia de la esquina, el puesto de tacos, el árbol grande— hace que un día puedas caminarlos tú solo.

Las reglas de la calle son siempre las mismas: camino por la banqueta, cruzo solo en la esquina, miro a los dos lados antes de cruzar, y no me detengo a platicar con personas que no conozco.

El camión y la combi

Primero vas a ir muchas veces con tu acompañante. Fíjate en todo: dónde se espera, cuánto cuesta el pasaje, cómo se pide la bajada ("¡Bajan!" o tocando el timbre), y cuál es tu parada. Cuando ya te sepas la ruta de memoria, tu acompañante se irá haciendo a un lado poco a poco: primero se sienta lejos de ti, luego solo te espera en la parada, y un día lo haces tú solo. No hay prisa. Cada quien llega a su paso.

Si me pierdo: el plan de tres pasos

  1. Me detengo donde estoy. No corro ni me escondo. Respiro despacio.
  2. Busco a una persona segura: alguien que trabaja en una tienda o una farmacia, o un policía.
  3. Digo mi información: "Me llamo... Me perdí. Este es el teléfono de mi mamá". Llevar una tarjeta con esos datos en tu cartera ayuda mucho.
Ejemplo: Memo se bajó una parada antes por error. Se detuvo, vio la farmacia de la esquina, entró y mostró su tarjeta. La señorita llamó a su papá y Memo esperó adentro, tranquilo. Su papá le dijo: "Hiciste todo perfecto".
💡 Esta lección es una guía para practicar en familia; cada joven lleva su propio ritmo. El adulto decide cuándo toca cada paso, y ante dudas, platíquenlo con un profesional de confianza.

✍️ Tu ejercicio

Hoy hagan juntos tu tarjeta de seguridad: tu nombre, el teléfono de tu mamá o papá y tu dirección, y guárdala en tu cartera. Luego caminen el camino a la tiendita nombrando en voz alta tres señales del camino.

Salió bien si la tarjeta quedó en tu cartera y nombraste las tres señales. Variante más fácil: hoy solo hagan la tarjeta y practiquen decir "Me llamo... y este es mi teléfono".