Los números grandes se arman como trenes
La buena noticia: para los números grandes casi no hay configuraciones nuevas que memorizar. En LSM, muchos números se arman en secuencia, un vagón tras otro: primero la parte grande, luego la chica. Quince suele señarse como diez y luego cinco, uno tras otro, fluido, sin pausa larga. Setenta y tres: siete, luego la marca de decena, luego tres. La mano se queda en el mismo lugar, frente al pecho; lo que cambia es la configuración, como quien teclea.
Cómo se arma cada grupo
- Del once al quince: en varias regiones tienen formas propias, con movimientos repetidos del dedo, por ejemplo el índice que se dobla dos veces para el once. En otras se arman como diez más el número. Las dos cosas existen: pregunta cuál usa la comunidad sorda de tu ciudad.
- Del dieciséis al diecinueve: lo más común es la secuencia: diez y luego seis, siete, ocho o nueve.
- Veinte y las decenas: una forma muy usada arma la decena con el número y un cero, o con un pequeño movimiento que marca por diez: dos con movimiento para veinte, tres para treinta. También aquí hay variantes regionales; lo importante es entender la lógica de armar, no memorizar de oído.
- Cien: suele tener su propia seña corta. Apréndela en video, porque en el mercado se usa muchísimo.
Juego en familia: la lotería de números
Cada quien escribe cinco números entre once y cincuenta en un papelito. Alguien seña números uno por uno, como gritón de lotería, y quien junte sus cinco grita lotería. La cara del gritón importa: cejas arriba al señar, suspenso en los ojos.