La pregunta vive en la cara
Para preguntar cuántos hay en LSM, las manos hacen una parte y la cara hace la otra. Una forma común de cuántos: la mano abierta, palma hacia arriba, con los dedos que se mueven o un pequeño giro de muñeca. Pero la seña sola no basta: las cejas se fruncen o suben, la cabeza se inclina tantito hacia adelante. Esa cara de pregunta es gramática de la LSM. Sin ella, no preguntaste nada.
El orden de la respuesta
Recuerda que la LSM no es español con las manos: primero va el tema y después el comentario. Para preguntar por las manzanas de la mesa: manzana cuántas. Para responder: manzana cuatro, o simplemente el número, cuatro, con cara de afirmación. Sin artículos, sin palabras de relleno. Cortito y claro.
Contar de verdad, no de memoria
Contar de corrido del uno al diez es memoria. Contar cuatro tortillas de verdad es matemáticas. Por eso esta lección se practica con cosas: toca cada cosa con un dedo mientras cuentas en tu cabeza, y al final seña el número total. Toca, toca, toca, y la mano anuncia: tres.
- En la mesa: cuántos platos, cuántos vasos, cuántas cucharas faltan.
- En el mandado: cuántos jitomates entraron a la bolsa, cuántos aguacates.
- En el cuarto: cuántos peluches viven en la cama, cuántos zapatos andan sueltos.