Primero: ¿de verdad va atrasado?
Antes de preocuparte porque dice "pedo" en vez de "perro", checa la tabla. En español, cada sonido tiene su edad, y la r fuerte es de las últimas en llegar:
- Para los 3 años: m, n, p, t, k, b y las vocales. "Mamá", "pan", "agua" claritos.
- Para los 4 años: g, f, ch, ñ y la l. Ya se entiende casi todo lo que dice.
- Para los 5 años: la s firme, la d, la j, y la r suave de "pera" o "arena".
- Para los 6 años: la rr de "perro" y "carro", y los grupos como "tres" o "globo". Es el jefe final.
Cada niño tiene su ritmo: esta tabla es para platicarlo con el pediatra o el terapeuta, no para diagnosticar en casa. Si a los 4 años casi nadie fuera de la familia le entiende, vale la pena una valoración, sin esperar a la primaria.
Juegos que entrenan la boca
Los músculos de hablar se entrenan jugando, no repitiendo a fuerza:
- Soplar de todo: burbujas de jabón, rehilete, bolitas de papel en carreras por la mesa, las velitas del pastel aunque no sea cumpleaños. Soplar fuerte y finito prepara la s y la rr.
- El espejo: párense juntos frente al espejo y hagan caras: lengua arriba, lengua a los lados, motor de moto con los labios, "lalalala" como cantante. Verse la boca le enseña dónde van las cosas.
- Trabalenguas suaves: "sale el sol solito", "la lola lava la loza". Cortitos, cantados, muertos de risa. Si salen mal, mejor: la risa quita el miedo al error.