Escuela de Cielo
Lección 6 de 6
100%
Discapacidad motriz

La escuela que sí lo recibe

Objetivo

Pedir la accesibilidad que tu hijo necesita —rampa, baño, recreo incluido, educación física adaptada— sabiendo que la ley te respalda.

La ley ya dijo que sí; falta que la escuela lo sepa

En México, ninguna escuela —pública o privada— puede negarle la inscripción a tu hijo por moverse distinto. La ley de educación y la ley de inclusión obligan a las escuelas a hacer ajustes razonables: cambios concretos para que tu hijo pueda estar, aprender y convivir. Tú no vas a pedir un favor. Vas a pedir lo que ya es suyo, con una sonrisa y, de preferencia, por escrito.

La lista que llevas a la dirección

Ejemplo: La mamá de Valeria entregó en la dirección una hoja con cinco puntos y la frase "ajustes razonables que solicito conforme a la ley". La directora, que "no estaba preparada", resolvió cuatro en un mes: salón en planta baja, barra en el baño, mesa a su altura y a Valeria de capitana de los juegos de patio.
💡 Entrega tu lista por escrito, con fecha, en dos copias: una para la escuela y una tuya con sello o firma de recibido. Lo escrito avanza; lo platicado se olvida.

Esta es una guía educativa, no asesoría legal. Si la escuela se niega, acude a la supervisión de zona y a la autoridad educativa de tu estado, y apóyate en los terapeutas de tu hijo para detallar por escrito lo que necesita.

✍️ Tu ejercicio

Hoy, escribe tu lista de ajustes para la escuela de tu hijo: elige los tres más urgentes (empieza por el baño) y agéndate una cita con la dirección esta semana para entregarla por escrito.

Salió bien si la lista existe y la cita quedó pedida. Si hoy no se pudo, escribe nada más el punto del baño en una nota del celular: ese solito ya justifica la cita.