Escuela de Cielo
Lección 6 de 7
86%
Selectividad alimentaria

La mesa tranquila

Objetivo

Armar un ambiente de comida predecible —misma hora, mismo lugar, porciones mini— para que el cuerpo de tu hijo llegue tranquilo a la mesa.

Lo predecible abre el apetito

Ya lo viste en la lección 1: tu hijo busca lo que puede predecir. Eso también aplica a la hora de comer. Si la comida es a veces a las 2, a veces a las 5, a veces en la mesa y a veces en el sillón, su cuerpo llega en alerta. Y un cuerpo en alerta no tiene hambre. La rutina no es rigidez: es el mensaje de "aquí no hay sorpresas, puedes relajarte".

Las cuatro patas de la mesa tranquila

Ejemplo: En casa de Tony la comida es a las 2:30, después de lavarse las manos, en su silla de siempre junto a la ventana. Mamá avisa cinco minutos antes: "Cuando acabe esta canción, nos sentamos". Ese aviso evita el berrinche de cortar el juego de golpe.
💡 La comida dura máximo 30 minutos. Pasado ese tiempo, se levanta el plato con cariño y sin sermón. Una mesa que no se eterniza es una mesa a la que da menos miedo volver.

✍️ Tu ejercicio

Hoy elige UNA de las cuatro patas (hora fija, mismo lugar, porción mini o pantalla fuera) y aplícala en una sola comida. Una pata hoy, otra la semana que entra.

Salió bien si esa comida se sintió un poquito más tranquila que ayer. Si el día se descarriló, solo deja lista su silla y su vaso para mañana: preparar también cuenta.