Escuela de Cielo
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El rincón de la calma

Apretar y soltar

Objetivo

Descubrir qué sensaciones calman el cuerpo de tu hijo — abrazo fuerte, masa, mecerse — y armar su menú personal de calma.

El cuerpo se calma por el cuerpo

Cuando la emoción es grande, las palabras casi no entran, pero las sensaciones sí. Hay sensaciones que ordenan el cuerpo por dentro, sobre todo las de apretar fuerte y soltar. Por eso muchos niños buscan solitos meterse abajo de las cobijas o que los abracen recio: su cuerpo sabe lo que necesita.

El menú de calma, para probar juntos

Para leer con tu hijo

Cuando mi cuerpo está como olla de presión, hay cosas que me ayudan. Puedo pedir un abrazo de oso. Puedo aplastar masa con mis manos. Puedo mecerme despacito. Aprieto fuerte y luego suelto. Mi cuerpo se va calmando. Yo sé qué le gusta a mi cuerpo.

Ejemplo: En casa de Santi, cuando la abuela hace tortillas le da su bolita de masa. Santi la aplasta, la amasa y la vuelve a hacer bolita. La abuela dice que es su ayudante; en realidad es su terapia más rica.
💡 No todas las sensaciones calman a todos: a un niño el abrazo fuerte lo derrite de gusto y a otro lo enciende. Prueben en momentos tranquilos y quédense con las dos o tres que SÍ funcionan.

✍️ Tu ejercicio

Hoy prueben dos cosas del menú en un momento tranquilo, por ejemplo el abrazo de oso y la masa, y observa cuál le gusta más a tu hijo.

Salió bien si descubriste UNA sensación que lo aflojó o lo hizo sonreír. Variante más fácil: solo el taco de cobija antes de dormir, hoy en la noche.